Ingredientes:
Pimiento rojo, pimiento verde, tomate natural, cebolla que no pique y un trocito de puerro. No olvidar la sal, el aceite de oliva virgen y un diente de ajo.
Siempre es conveniente tener a mano un tarro con sofrito para arreglar muchas comidas. Un rato que tengamos sin muchas tareas lo podemos dedicar a esto.
En una cazuela con aceite ponemos el tomate, que previamente habremos pelado y cortado a trozos pequeños, para que se vaya friendo. El fuego muy bajo.
Preparamos en una sartén aparte el pimiento rojo y el verde cortados pequeños. Añadimos la cebolla que dejaremos pochar tranquilamente junto con el puerro. No hay prisa para hacer este plato. Hay que darle su tiempo porque sino se quema y no se fríe bien.
Juntamos el tomate con todo lo que tenemos en la sartén. Freímos el ajo cortado en trocitos en un poco de aceite y lo añadimos. Le damos unas vueltas.
Mientras se va enfriando preparamos unos botes que habremos fregado a conciencia y echamos allí el sofrito.
En una cazuela grande ponemos los botes, o en una olla exprés, y dejamos que hiervan. Tendrán que hervir unos 20 minutos. Quitamos el fuego y dejamos que se enfríen.
Etiquetamos y a guardar.

