
Ingredientes:
- 1 caja de 20 placas de canelones para cocer
- 1 kg. de carne picada
- 250 gr. de tomate frito
. 1 cebolla
- Orégano
- Sal
- Aceite de oliva virgen extra, AVOE
- Tres cucharadas de harina
- 150 gr. de queso rallado para gratinar
- Medio litro de leche
Para hacer canelones y lasaña prefiero las placas que se tienen que cocer porque las precocinadas me resultan un poco crudas. Así pues, pongamos en una cazuela agua a hervir y cuando adquiera la temperatura adecuada vamos echando las placas: en una cazuela grande se pueden echar hasta 10, pero no más porque se pegan; hay que echar unas gotas de aceite al agua.
Tenemos preparados sendos trapos de cocina de algodón en los que colocaremos las placas una vez cocidas para que escurran bien el agua.
Antes de cocer las placas habremos preparado el relleno: en una sartén con un poco de aceite se pone la carne picada -a mi me gusta mitad magro y mitad ternera- para que se vaya friendo. Añadimos unos polvillos de orégano y sal. Cuando ya casi está frita añadimos el tomate frito que puede ser casero; está mucho mejor. Damos unas vueltas y añadimos un chorrito de leche para que quede más jugosa. Reservamos.
Empezamos a rellenar los canelones y los colocamos en un recipiente que pueda ir al horno y que, si es necesario, podamos congelar. Son aconsejables las barquetas de aluminio.
Preparamos una bechamel: en un poco de aceite sofreímos unos trocitos de cebolla, cortados muy menudos, tostamos tres cucharadas de harina y añadimos el medio litro de leche que habremos templado en el microondas. Si necesitamos espesar podemos añadir un poco de harina de maíz disuelta en leche.
Esta salsa se echa por encima de los canelones. Es conveniente echar una poca en la base del recipiente. Espolvoreamos con queso de gratinar y metemos al horno. Con 15 minutos a 180 º será suficiente. Que queden tostaditos pero no quemados.
Podemos congelar una de las barquetas que no nos comamos.
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