Ingredientes:
-Un cuello de ternasco o dos jarretes
-Dos huesos de rodilla de ternera
-Un trozo de carne de ternera o costilla
-Un trozo de pollo o despojos
-Dos trozos de espinazo de cerdo
-Un codillo de cerdo
-Dos huesos de jamón
-Dos zanahorias
-Un puerro
-Un puñado de garbanzos
Poned en una cazuela grande unos 5 litros de agua en la que echaremos todos los ingredientes citados. Los garbanzos los habremos puesto a remojo el día anterior. Poco a poco empezará a calentarse y entonces hay que estar atentos para empezar a espumar con una rasera controlando que quede el caldo limpio. Cuando empiece a cocer bien ya no habrá problema.
Hay que dejar que cueza a fuego medio durante 3 ó 4 horas, tapado pero con respiración, sino se desbordaría. No olvidar ir añadiendo agua.
Echadle sal y probad cuando lleve una hora cociendo. Rectificad de sal cuando lo vayamos a quitar del fuego.
Echadle sal y probad cuando lleve una hora cociendo. Rectificad de sal cuando lo vayamos a quitar del fuego.
Procedemos a colarlo. Con este caldo podemos hacer dos cosas: una, preparar una buena sopa con fideos, por ejemplo y otra, colocarlo en dos recipientes para que suba la grasa y poder quitársela. A mi me parece más sana esta segunda opción pero hay quien le encanta la sopa con grasa.
Una vez colado el caldo podemos aprovechar la carne, verdura y garbanzos.
Una opción es ponerlo en la mesa y que los comensales lo acompañen con la sopa que se están comiendo; otra opción es quitar los huesos a la carne y picarla para hacer croquetas. Os aseguro que salen buenísimas.
Si habéis puesto un cestillo de verduras variadas más los garbanzos podéis hacer una crema que está para chuparse los dedos. Añadid leche evaporada y un cacito del caldo.
CONSEJO:
Congelad parte del caldo, también la crema de verduras y algunas croquetas. Cuando se va a trabajar viene muy bien tener reservas en el congelador. Y cuando se está jubilada, como es mi caso, les viene muy bien a mis hijas en unos tupes.

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